Los riesgos de la madera tratada con CCA para los niños y el uso en exteriores
La madera tratada con arseniato de cobre cromado (CCA) se ha utilizado ampliamente desde la década de 1960 como conservante para protegerla de termitas, hongos y descomposición. Este tratamiento consiste en impregnar la madera con una solución que contiene cromo, cobre y arsénico. Si bien es eficaz para la conservación, la madera tratada con CCA presenta importantes riesgos para la salud y el medio ambiente, especialmente para los niños y en exteriores.
Riesgos para la salud de la madera tratada con CCA
La principal preocupación con la madera tratada con CCA es la presencia de arsénico, un elemento tóxico y cancerígeno. El arsénico puede filtrarse de la superficie de la madera a la piel o al suelo circundante. Los niños son especialmente vulnerables porque frecuentemente se llevan las manos a la boca, lo que aumenta el riesgo de ingerir residuos de arsénico después de tocar la madera[1].
La exposición al arsénico de la madera tratada con CCA puede causar irritación cutánea, como enrojecimiento e hinchazón. Los efectos más graves a largo plazo para la salud derivados de la ingestión crónica de bajas concentraciones incluyen caída del cabello, engrosamiento u oscurecimiento de la piel y un mayor riesgo de cáncer, como cáncer de piel, vejiga, hígado y pulmón[1]. El riesgo se agrava cuando los niños juegan en o cerca de estructuras tratadas con CCA, como juegos infantiles, terrazas o mesas de picnic, donde los residuos de arsénico pueden acumularse en sus manos y en el suelo debajo de estas estructuras.
Contaminación ambiental y del suelo
El uso de madera tratada con CCA en parterres o paisajismo puede provocar la lixiviación de arsénico, cromo y cobre al suelo. Las plantas, especialmente las hortalizas de raíz, pueden absorber estas sustancias químicas, lo que podría provocar la ingestión de productos contaminados si no se lavan adecuadamente[1]. Además, quemar o astillar madera tratada con CCA libera compuestos tóxicos, lo cual debe evitarse estrictamente para prevenir la contaminación ambiental y los riesgos para la salud.
Por qué los niños corren mayor riesgo
Los comportamientos naturales de los niños, como llevarse las manos a la boca con frecuencia y jugar cerca del suelo, aumentan su riesgo de exposición. Los residuos de arsénico en la superficie de la madera o en el suelo contaminado pueden ingerirse o absorberse fácilmente a través de pequeñas abrasiones en la piel. Además, los cuerpos en desarrollo de los niños son más susceptibles a los efectos tóxicos del arsénico y otras sustancias químicas presentes en la madera tratada con CCA[1].
Acciones y recomendaciones regulatorias
Debido a estos riesgos, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) prohibió el uso de madera tratada con CCA para aplicaciones residenciales, como terrazas, equipos de juegos, mesas de picnic y maderas para jardinería, después del 31 de diciembre de 2003. Sin embargo, muchas estructuras existentes todavía contienen madera tratada con CCA, lo que significa que persisten los riesgos de exposición.
Las autoridades recomiendan varias precauciones para minimizar la exposición:
- Evite utilizar madera tratada con CCA para los canteros del jardín, especialmente donde se cultivan cultivos alimentarios, o utilice revestimientos de plástico para evitar el contacto con el suelo.
- No queme ni triture madera tratada con CCA para evitar la liberación de sustancias químicas tóxicas.
- Selle las estructuras de madera existentes tratadas con CCA con recubrimientos resistentes a la intemperie cada 1 o 2 años para reducir la lixiviación de arsénico.
- Asegúrese de que los niños se laven bien las manos después de jugar en madera tratada con CCA o cerca de ella.
- Evite que los niños y las mascotas jueguen en el suelo debajo o cerca de estructuras tratadas con CCA.
- Evite utilizar madera tratada con CCA para artículos que entren en contacto directo con alimentos, como tablas de cortar o mesas de picnic.
Conclusión
Si bien la madera tratada con CCA fue en su día un conservante popular y eficaz, su contenido de arsénico presenta importantes riesgos para la salud, especialmente para los niños y en entornos exteriores con exposición frecuente. La concienciación y las medidas de precaución son esenciales para reducir estos riesgos, y se deben utilizar alternativas más seguras para las nuevas construcciones de madera en exteriores.
Al comprender los peligros de la madera tratada con CCA y seguir las pautas de seguridad recomendadas, las familias y las comunidades pueden proteger mejor a los niños y al medio ambiente de sus efectos nocivos[1].
[1]https://npic.orst.edu/faq/cca.html
[2]https://www.elcosh.org/document/1391/d000464/Preocupaciones+sobre+la+madera.html
[3]https://www.woodpreservativescience.org/seguridad-en-patios-de-juegos-y-cubiertas.shtml